IIustración y prosa de Oswaldo Mejía
(Derechos de autor, protegidos)
Yo no las inventé a ustedes, malditas caras sonrientes, vigilantes y punzantes, maquilladas con vidas ajenas. Siempre relamiéndose en torturas y celos que mordisquean la noche ¡Grítenme que es normal, que patear el tablero es parte del juego! Hay un cadáver de tu lado y un cadáver del lado mío. Lloras tú, lloro yo….con una larga y solitaria lágrima que en un cofrecito guardé para la ocasión. Debo pintar mis ojos para no desentonar; debo decorar mi cubil; no quiero que tus tacones tropiecen con mis despojos. Si he de irme, quiero partir como un lindísimo anciano a quien el arado surcó la frente. No quiero irme con temor, no como el fracasado artífice de sueños que las lenguas señalaron con mentiras…


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