Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía
(Derechos de autor, protegidos)
Sólo su mercenaria tibieza y mi complicidad saben dónde quedó ese lugar que nuestra imaginación creó para hablar a solas de luces, colores, formas y fragancias, que el implacable tiempo se encargó de enemistar con los gratos recuerdos, para convertirlos en vapores distantes, ajenos y confusos en la lejanía.
La vaciedad volvió a coparlo todo…


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